
Cuando un ser querido está luchando contra una adicción, tus propias necesidades suelen quedar en un segundo plano, y no siempre está claro qué tipo de apoyo hay realmente disponible para las familias.
Estás gestionando sus crisis, encubriendo sus errores y viviendo en un estado constante de preocupación. Llega un momento en que eso te pasa factura, tanto física como emocional y mentalmente.
Cuidarse a uno mismo no es un lujo. Es lo que te permite mantener la cabeza despejada, establecer límites y responder a las situaciones en lugar de limitarte a reaccionar ante ellas. Las familias que descuidan su propio bienestar suelen acabar cediendo durante más tiempo, porque están demasiado agotadas para mantenerse firmes en nada.
La mayoría de los consejos sobre autocuidado pasan por alto el peso específico que supone amar a alguien con una adicción. No se trata del estrés cotidiano: es crónico, impredecible y viene acompañado de un sentimiento de culpa inherente.
Quizá sientas que no tienes derecho a disfrutar de tu vida mientras ellos están sufriendo. Quizá pienses que relajarte significa que ya no te importa. Ninguna de las dos cosas es cierta.
Las familias que se mantienen fuertes durante este proceso no son las que más se preocupan, sino las que se esfuerzan más por proteger su propia estabilidad. Eso no es egoísmo. Es una estrategia.
Convivir con una adicción en la familia mantiene tu sistema nervioso en un estado constante de alerta. Estás siempre atento a cualquier señal, preparándote para el próximo problema y rara vez descansas por completo. Con el tiempo, esto merma tu capacidad para pensar con claridad o tomar buenas decisiones.
Estas prácticas no eliminarán ese estrés, pero pueden proporcionarle a tu mente un verdadero descanso:
Atención plena
La atención plena consiste simplemente en practicar el estar presente, en lugar de dar vueltas a la cabeza pensando en lo que podría pasar. Bastan entre 5 y 10 minutos al día para romper el ciclo de los pensamientos ansiosos.
Un ejercicio básico:
Si necesitas orientación, los programas de Al-Anon y Nar-Anon incorporan enfoques basados en la atención plena y están diseñados específicamente para las familias de personas con problemas de adicción. Muchos miembros también utilizan aplicaciones como Insight Timer, que ofrece contenido gratuito dirigido específicamente a los familiares de personas con problemas de adicción.
Listas de agradecimiento
Parece sencillo, pero funciona. Anotar cada día entre tres y cinco cosas por las que te sientes agradecido —incluso cuando cuesta encontrarlas— te ayuda a desviar activamente la atención de lo que va mal.
El objetivo no es fingir que todo va bien. Se trata de recordarte a ti mismo que tu vida sigue su curso y que aún hay cosas por las que vale la pena luchar. Esa perspectiva es importante cuando te encuentras en modo de supervivencia.
La adicción tiene la capacidad de consumir a todos los que la rodean. Las conversaciones se desvían. Los planes se van al traste. Tienes que reorganizar tu agenda en función de la imprevisibilidad de otra persona.
Recuperar tu tiempo no es abandonarlo. Es marcar un límite.
Elige al menos una actividad de cada una de estas categorías e inclúyela en tu agenda cada semana:
Relaciones sociales
Es hora de relajarse
Cosas imprescindibles del día a día
Los consejos generales para gestionar el estrés tienen sus límites cuando se trata de una adicción. La culpa, la manipulación, los ciclos de esperanza y decepción... Todo ello requiere el apoyo de personas que lo comprendan.
Grupos de apoyo para familias
Son gratuitos, están ampliamente disponibles y están diseñados específicamente para personas en tu situación:
Estos grupos no sirven solo para desahogarse. Te ofrecen herramientas prácticas, el punto de vista real de personas que han pasado por lo mismo y una comunidad que nunca se cansará de escuchar tu historia.
Ayuda para parejas y cónyuges
Amar a alguien que sufre problemas de salud mental o adicción puede afectar negativamente a tu propio bienestar emocional y físico. Muchas parejas se sienten agotadas, ansiosas o inseguras sobre qué es lo que realmente ayuda y qué es lo que, por el contrario, puede estar empeorando las cosas.
No tienes por qué cargar con todo esto tú solo.
Establecer contacto con personas que entienden por lo que estás pasando puede marcar una gran diferencia. Los grupos de apoyo y los programas estructurados pueden ayudarte a:
Algunas opciones son:
Si tu relación se caracteriza por el miedo, el control o la preocupación por tu seguridad, hay ayuda disponible:
Terapia individual
Si sufres ansiedad o depresión, o sientes que te estás perdiendo a ti mismo debido a la adicción de un ser querido, acudir a un terapeuta para recibir terapia individual puede ayudarte a recuperar tu identidad y tu capacidad para tomar decisiones con claridad.
Busca terapeutas con experiencia en codependencia, sistemas familiares o problemas relacionados con las adicciones. Si el coste supone un obstáculo, los centros comunitarios de salud mental suelen ofrecer tarifas ajustadas a los ingresos.
Cuando alguien cercano a ti está pasando por un mal momento, puedes llegar a sentir que su situación lo es todo para ti. No es así, pero puede llegar a serlo si lo permites.
Mantener intereses, relaciones y actividades que no tienen nada que ver con la adicción no es una forma de evasión. Es lo que te mantiene íntegro como persona.
Podría tener este aspecto:
Tu vida no se detiene mientras ellos resuelven esto. Las familias que salen más fortalecidas de esta situación son aquellas que se negaron a permitir que eso ocurriera.
Cuidarte a ti mismo no significa rendirte con ellos. Significa asegurarte de que, cuando estén listos para aceptar ayuda, tú sigas ahí.
Si no sabes por dónde empezar o sientes que te has perdido en todo esto, acudir a un profesional especializado puede ser de gran ayuda, no solo para tu ser querido, sino también para ti.
Llame al: (888) 492-1633
Obtenga respuestas sobre su coste / cobertura ahora.
Sus datos se mantendrán privados
Hablemos de lo que pasa, sin juzgar (nosotros también hemos pasado por lo mismo). Nadie sabrá que lo has preguntado y no hay compromiso por la llamada.
¿Necesitas hablar con alguien? Siempre estamos aquí, de día o de noche.
Haz preguntas, obtén orientación, sin presión ni obligación.
Tu historia permanece con nosotros. Apoyo confidencial, siempre.
¿Por qué esperar?
Obtenga respuestas ahora mismo.
Estás aquí porque sabes que necesitas ayuda. Hablemos juntos. No hay ningún compromiso y es 100 % confidencial, incluso para comprobar tu seguro.
100% confidencial